Cuando el amor golpea tu puerta...
domingo, 13 de agosto de 2006

Todo el mundo está abierto al amor y deseando que este toque sus puertas, pero me parece que no todos están preparados para dejarlo entrar. Me parece que hay que ser muy precavido con este individuo ya que sabemos que tiene fama de loco y hasta dicen que es ciego. Por lo tanto me parece que el día que suene nuestro timbre debemos mirar claramente y observar profundamente al amor. Hay que hacerle las preguntas clásicas después de un tan-tan, o sea que lo primero que hay que preguntar es quien es; algo lógico, porque no se le abre la puerta a alguien que no se identifica. Otra cosa que se me ocurre es preguntar es que quiere, porque a veces llega en un momento poco oportuno y puede que nos estemos confundiendo de persona. Con esta información básica estamos en condiciones de dejarlo entrar a nuestra vida, por lo menos para probar y así saber si es quien dice ser.

Una vez que entró debemos cumplir el proceso de descubrir sus intenciones, que muchas veces es hasta más importante que saber quien es. Debemos saber como va a ser, de que manera se va a comportar y que pretende. ¿Viene a moldearnos a su manera o aceptarnos tal cual somos?, ¿viene a caminar a nuestro lado o tenemos que seguirlo?, ¿vino a cambiar nuestra vida o a formar una juntos?, ¿pretende juzgar el pasado o construir un futuro?. Son preguntas que se deben contestar lo más pronto posible, si alguna de estas respuestas no nos parece la correcta comienzan los problemas, ahí aparece nuestra personalidad, y el futuro, siempre depende de nosotros.